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Torre de la Mina Abandonada en Camposolillo

Durante toda su historia, Camposolillo vivió fundamentalmente de la ganadería y la agricultura.

Pero también tuvo actividad industrial: a un kilómetro al sur existía una mina de carbón, conocida como "La Abandonada", abierta en los años veinte por una empresa vasca, y que años después fue escenario de un trágico suceso: el 2 de septiembre de 1948 murieron once mineros a consecuencia de una explosión de grisú.

(Ángel Espín)


La tragedia de la mina "Abandonada"

La explosión de grisú del 2 de septiembre de 1948 fue un accidente que conmovió, no sólo a Camposolillo, sino a toda la comarca, pues los fallecidos eran de casi todos los pueblos de los alrededores (Lillo, Redipollos y Pallide).

Quienes vivieron el suceso todavía tienen el recuerdo de aquel día.
Por Camposolillo pasaban las familias de los mineros que iban y venían llorando en unos casos, o abrazadas a los que habían sido rescatados con vida. Tengamos en cuenta que el turno de los que estaban dentro de la mina era del doble de los fallecidos (once), ya que la explosión se produjo en una galería concreta, y afectó a todos los que allí se encontraban.
También se veía pasar a otros mineros de otros turnos, que acudieron a salvar a sus compañeros, y que volvían extenuados, con el rostro completamente negro del carbón.

En este accidente fallecieron, entre otros, Fernando (hermano de Sóstenes), y dos chicos jóvenes que eran hijos de los caseros que tenía entonces Martín. También murió el vigilante de la mina, apellidado Larrea, quien tenía tres hijas que vivían en Camposolillo (más tarde vivieron en Boñar). Los cuatro están enterrados en el cementerio del Campo.

Superviviente de éste suceso fue Amable, hijo de Felicidad -"Fili"-, a quien se le recuerda volviendo en bicicleta completamente tiznado, tras el accidente.

Los funerales y el entierro, con tantos ataúdes en la iglesia, fue impresionante y de gran impacto en el pueblo y en toda la montaña.

Puerta de la torre de la Abandonada(Ángel Espín)

En 1950 la empresa abandonó la mina. Otra empresa vasca la reabrió años después, ampliando el pozo, que era de 60 metros a 100 metros; sin embargo, pocos años después fue cerrada definitivamente.

La mina no era rentable, pues las abundantes vetas de carbón que allí se encuentran son la 'cola' de la cuenca asturiana, y se trata de vetas de poca sección que se entremezclan con vetas pizarrosas sin utilidad, sobre las que hay que seguir picando para acceder nuevamente al carbón.
Escombrera de la Abandonada, junto a la carretera a Armada(Ángel Espín)
Lateral de la Abandonada, junto a la carretara a Armada(Ángel Espín)
En la imagen, la parte este de la mina, en donde se situaban los camiones para cargar el mineral.

Los años sesenta: la expropiación

El declive de Camposolillo comenzó con el inicio de la construcción del Pantano del Porma, en 1961.

Construcción de la presa del Pantano del Porma. ¿1965?

(Norka Martín)

Muchos pueblos de los alrededores, principalmente del desaparecido municipio de Vegamián, quedaron bajo las aguas cuando se inauguró el embalse en julio de 1969.
No era el caso de Camposolillo, ya que el embalse nunca le alcanzaría; no al menos en su totalidad.
Así todo se procedió a la expropiación de las tierras, ya que el nivel máximo teórico del embalse alcanzaba a las casas del sur del pueblo; así que la mayoría de sus habitantes se fueron a vivir a León, Mieres, Avilés, y Madrid.

Otros desistieron con el tiempo: las aguas del pantano invadieron los mejores prados, y las comunicaciones, antes directas con Armada y Vegamián a través de la Vega del Campo, se hicieron más difíciles, pues la antigua LE-331 moría ahora en la cola del embalse, a la altura de la mina Abandonada.

Los menos continuaron, aunque sólo fuera oficialmente. Fue en el período 1996-2000 cuando, según el I.N.E., perdió a todos sus habitantes y fue dada de baja como entidad.

Los años setenta y ochenta, y el "turismo pasivo"

Tras la inauguración del pantano, el pueblo y sus alrededores fueron el destino de numerosos turistas de jornada, procedentes sobre todo del centro y sur de Asturias. En fotos de la época son bien visibles las tiendas de campaña, que se situaban sobre todo en la margen izquierda del pueblo.

Todavían quedaban vecinos en el pueblo, pero sólo en determinadas épocas, y que tuvieron que abandonar definitivamente el pueblo ante los continuos robos de mobiliario y de material de construcción.
Además, León Industrial, proveedora de electricidad, canceló el servicio que estaba prestando hasta el momento.

Los años noventa: Comisiones Obreras y el "Proyecto Camposolillo"

En 1996, la Confederación Hidrográfica del Duero colocó un "paso canadiense" y una barrera a la altura del Camino de la Canal.
Este paso, ideado para impedir el paso del ganado, se convirtió en una práctica prohibición de paso de los coches.

A finales de los años 90 hubo un intento de recuperación a cuenta de Comisiones Obreras, que sólo llegó a concretarse en algunas construcciones.

Cartel del Campo de Trabajo en Camposolillo, verano de 1998

El plan, basado en uno anterior aplicado en el pueblo de Morillo de Tous (Huesca), se inició en 1994 con la cesión de los terrenos (propiedad de la Confederación Hidrográfica del Duero) a CC.OO., por espacio de cien años.

El cartel de la foto corresponde al Proyecto Camposolillo, en su etapa de 1998.

(Eloy Míquez, de su archivo personal)

Se trataba de un ambicioso plan que, además de la recuperación de las viviendas, convirtiera la calle principal (Calle Real) en un camino peatonal; detrás de las casas de la derecha en dirección al pantano, se abriría una carretera que llegaría a Utrero, cuyas casas también se pretendía recuperar.

En la imagen, la casa de Tomás, que servía de "cuartel general" del proyecto. De hecho, era la sede de la "Casa de Amigos de Camposolillo".

(Eloy Míguez, de su archivo personal)

En el verano de 1997 acudieron muchos jóvenes al campo de trabajo, pero sólo se llegó a recuperar totalmente la casa de Tomás, y a iniciar las obras de retejado de otras casas, así como la restauración de la casa de Alfredo.
También se rehabilitó la Presa, pero es una instalación que precisa un mantenimiento contínuo para mantenerla operativa.



El entonces Presidente de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas, en una visita a Camposolillo, en Julio de 1998. Detrás de él, por su izquierda, vemos a Eloy, y más a la izquierda, a Pedro, el alcalde de Lillo.

Al fondo, la casa que fuera de Tomás y Emilia, sede del "Proyecto Camposolillo" -objeto de la visita del Presidente-, engalanada con símbolos de Comisiones Obreras.

En su recorrido, J.J.Lucas definió al Campo como "aldea mágica".
Nada queda ahora de lo que en aquel momento parecía un cierto apoyo institucional.



El pie original de la foto (Diario de León, de nuevo), decía:

"En Camposolillo, Lucas se adentró en el asilvestrado interior de la vieja iglesia. Esta edificación será restaurada en un futuro por los voluntarios que están acometiendo labores de recuperación en todo el pueblo, organizadas por el sindicato CCOO".

(Tere Sierra, extraidas del Diario de León)

La realidad es que no se proveyeron los fondos necesarios para continuar las obras, y el proyecto quedó en el olvido.

En Camposolillo siguió viviendo Antonio, el hojalatero, pero sólo durante algunas épocas del año, hasta su muerte en 2006.
Eloy, coordinador de las obras, aún vivió todavía durante un tiempo en Camposolillo con su familia. Desde hace unos años vive en Puebla de Lillo.

El nuevo siglo

A principios de la presente década, se instaló a la entrada de la antigua LE-331, en la zona conocida antiguamente como Vega Namón, la empresa Valles del Esla, S.A. (Eulen, para entendernos), dedicada a la crianza de ganado de alta calidad.

Y como no había bastante con la barrera del Camino de la Canal, instalaron... ¡otra barrera a la entrada!

En fin...

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